En Segovia también hemos querido la independencia no mucho tiempo atrás y este es el relato de como se desarrolló aquel momento de nuestra historia

Con el fin de la dictadura de Franco y la aceptación de la Constitucion de 1978, en España se vivian días de reorganización territorial. Salvo las Islas Canarias, divididas en dos provincias, el mapa español se quedo intacto y aquellas regiones históricas se convirtieron en comunidades autónomas.

Las distintas diputaciones provinciales empezaron a tomar acuerdos para organizarse. Muchas comunidades autónomas como Galicia, Cataluña y Aragón quedaron intactas pero muchas otras no corrieron la misma suerte.

Castilla la Vieja fue la que más cambios obtuvo con la concesion uniprovincial de Santander y Logroño. El resto, junto con el Reino de León se mantuvieron juntos.

A finales del 1979 empezaron las discrepancias entre Modesto Fraile, diputado de Segovia, y Juan Manuel Reol, presidente del Consejo General de Castilla y León. Estas disputas provocaron que Segovia decidiera tomar su propio camino y dejara un lado Castilla y León. Tras ello, Segovia comenzó su camino para conseguir convertirse en una comunidad autónoma uniprovincial.

El proceso tomó forma y se mantuvo firme durante mas de un año donde los 211 municipios de Segovia empezaron a tomar posiciones a favor de una Segovia independiente o una Segovia castellanoleonesa.

El 7 de octubre de 1981 toda la responsabilidad recayó en el municipio de Cuellar, segundo más importante de las provincia después de la capital.

Segovia independiente

Aquel día se dieron cita miles de personas para ver la decisión. Muchos estaban a favor de una Segovia uniprovincial y otras al contrario. Comenzaba la votación y los resultados de aquella reunión fueron favorables a salir de Castilla y León. Segovia sería comunidad autónoma independiente.

En las semanas siguientes, el consistorio recogió un total de 1.800 firmas (de los 6.500 habitantes de Cuéllar) apoyando la integración de Segovia en la comunidad de Castilla y León, lo que forzó que la votación fuera repetida. El pleno se reunió de nuevo el 3 de diciembre de ese mismo año, con una gran presión por parte de la población, que se vio reflejada en la votación. 7 votos en contra de la autonomía uniprovincial y 6 a favor.

Con esta última decisión, el ayuntamiento de Cuéllar frustro el sueño de muchos segovianos de tener un Segovia independiente y contentó a muchos otros quedándose dentro de Castilla y León.