Os presentamos que ha conseguido llegar a nuestros días con la compostura suficiente para hacerse respetar, admirar y sugerirnos lo espléndido que debió ser.

Y es que la iglesia de San Esteban es, ante todo, una superviviente: se incendió, tuvo derrumbes, le cayó un rayo, reformas terribles que intentaron quitarle su identidad, fue incluso profanada y robaron algunas de sus obras de arte… A pesar de todo eso, este monumento se mantiene; en su atrio y su magnífica torre de más de 50 metros guarda su esencia románica, que ha hecho de ella un templo único y famoso.

Esta iglesia románica segoviana alberga la leyenda del Cristo de Santiago, talla que se custodia en este templo, que procede de la desaparecida iglesia de Santiago.

Leyenda del Cristo de Santiago
Foto: Gérard Michel

Según cuenta la leyenda del Cristo de Santiago había en esta ciudad de Segovia una doncella muy virtuosa por cuyos amores andaba un mozo loco y perdido. Este mozo, que partía a la guerra con los árabes, cortejaba a la bella doncella y le pedía su honra como despedida prometiéndole casamiento a su vuelta. Ella aceptó y él hizo juramento ante el Cristo de la antigua iglesia de Santiago, el cual hoy se encuentra la Iglesia de San Esteban.

Sin embargo, cuando el mozo volvió de sus correrías, no cumplió lo prometido. El mozo no mostró intención de cumplir su promesa, a lo que la joven decidió acusarle ante el obispo.

La joven le llevó a los tribunales y se celebró juicio. Viendo el juez difícil la resolución quiso saber si la bella doncella tenía algún testigo a lo que ella contestó que sí, pues tenía al mismísimo hijo de Dios.

El juez acudió a tomar juramento al Cristo, preguntándole quién tenía la razón si la doncella o el hidalgo. Éste respondió a la pregunta bajando su brazo y señalando a la joven, quedando todos asombrados y celebrándose finalmente el casamiento.

La Leyenda del Cristo de Santiago
Valora este artículo